Tips acerca de la
meditación.
Primero que nada, debes saber que está demostrado
científicamente, el efecto que la meditación tiene sobre la salud, la
longevidad, el rejuvenecimiento, así como en el fortalecimiento de nuestra
aura. Con la práctica y el tiempo, la
relajación y la meditación tienden a producir un estado de normalización de las
funciones corporales. El corazón se ve
sometido a un menor esfuerzo, el oxígeno llega a cada célula de forma más
eficiente, beneficiando a todos nuestros órganos internos, normalizando la
tensión arterial, y aumentando las ondas cerebrales alfa y theta, favoreciendo
un estado de calma y claridad mental.
·
Es
recomendable que comiences practicándola
durante unos diez o quince minutos, y
luego, ir aumentando el tiempo progresivamente.
Puedes utilizar un cronometro.
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Escoge
la hora del día que sea más conveniente para ti, bien sea temprano en la
mañana, o antes de irte a la cama (sin embargo cualquier hora del día es buena).
Con la práctica, podrás hacerlo incluso
mientras viajas en el subway.
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Busca
un lugar tranquilo, alejado del ruido y de las interrupciones. Desconecta tu
teléfono.
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Adopta
una posición cómoda, teniendo la espalda recta, pero no tensa, puede ser en un
sofá, una silla, en el piso, utilizando cojines, pero nunca acostado en la
cama, porque seguro te quedarás dormido.
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Lleva
un chal blanco (no sintético), por encima de tu ropa (nunca de color negro),
colocado sobre los hombros. El chal hará que sea más fácil lograr el estado
meditativo, ya que cada vez que lo uses, este se cargará de energía.
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Nunca
medites a oscuras, enciende una vela o una pequeña luz.
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Coloca
música relajante. Son excelentes los cantos gregorianos, pero si no te gustan,
utiliza cualquier pieza clásica, como la Sinfonía Pastoral de Beethoven, o el
Requiem de Mozart (es mi favorito). Podrías utilizar también un CD con el
mantra del OM, ya que es el más poderoso
de todos los mantras.
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Durante
la meditación, además de relajarte, puedes atender al ritmo de tu respiración,
o sencillamente quedarte contemplando el desfile de tus propios pensamientos,
sin tratar de seguirlos, ni de detenerlos.
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Respira
en forma pausada y tranquila por la nariz, siente como el aire puro
ingresa a nuestro organismo en la inspiración y sale con las toxinas en la expiración.
Fases de la meditación: Es conveniente que grabes un cassette, con un fondo
de música relajante, y tu voz pronunciando cada una de las oraciones por cada
fase de la meditación, dejando el espacio entre cada fase, para sentir.
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Establece
una protección
Cuando meditamos, nuestro Ser se encuentra en una
situación abierta y receptiva, por lo tanto, es importante antes de empezar a
meditar, asegurarte de invocar una luz protectora en torno tuyo. Una vez
relajado, empieza por ponerte dentro de una burbuja de luz dorada. Visualízala
cubriéndote por todos lados, por arriba, por abajo, por delante, por detrás,
por cada lado. Siente como te envuelve esta luz dorada, y siéntete protegido,
mientras pronuncias la siguiente oración:
“Envuélveme con una burbuja dorada de luz protectora.
Pido que esta luz me envuelva y me mantenga perfectamente protegido”
Siente y disfruta esta protección, por aproximadamente
entre unos dos a tres minutos.
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Conéctate
con tu yo superior
Durante esta fase, coloca tus manos
sobre el centro emocional (sobre la boca del estomago), la derecha sobre la
izquierda, para polarizar la energía a medida que fluye a través de ti. Ahora sitúa tu atención en el punto del Yo
superior, a unos sesenta centímetros por encima de tu cabeza. Para esto,
conéctate con tu Yo superior. Llegado a esta conexión, es bastante probable que
sientas una gran euforia.
Quédate sintiendo y disfrutando de esta maravillosa experiencia, y cuando estés listo, pronuncia la siguiente oración:“Padre Celestial. Santa Madre de Dios, eleva mi consciencia hasta Tu consciencia para que me haga uno contigo. Ruego recibir lo que necesito y lo que conviene que sepa ahora ”Mientras pronuncias estas palabras, pon tu atención en el punto del Yo Superior, haciéndote uno con tu Esencia Divina.
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Pide
que la luz descienda hasta ti
Una vez que hayas establecido la conexión con el Yo Superior, pide verbalmente que
descienda hasta ti, la luz Divina. Visualízala descendiendo en un rayo de luz
hasta tu Yo Superior y luego irradiándose hacia debajo de tus centros de
energía y tu aura. De tres a cinco minutos por cada rayo, es suficiente.
Visualiza el color de este rayo de luz, dependiendo de lo que quieres y
necesitas en ese momento:
Rojo naranja:
purificación, limpieza.
Blanco azul: nueva
fuerza vital, sanación.
Rosa oscuro: amor
espiritual, compasión, confianza.
Purpura o violeta:
paz divina, aquietar la mente y las emociones.
Verde esmeralda:
equilibrio y armonía.
Amarillo limón:
concentración, ayuda en los estudios.
Turquesa:
prosperidad, abundancia.
Pronuncia la siguiente oración meditativa: “Pido que
descienda la llama (di el color que deseas) a todos los niveles de mi
consciencia, trayéndome (pide la cualidad en concreto que deseas que te traiga
la luz)”
Visualiza como todo tu ser, tus centros de energía
están completamente llenos de la luz coloreada que solicitas, ve y siente como
se irradia esta luz en todas las direcciones.
* Arraigo
Luego de recibir la luz, quédate quieto y en silencio
durante unos minutos, para que quede arraigada en tu Ser. Pide que se fije en
cada uno de tus centros energéticos, sellándolos de luz. Pronuncia la siguiente
oración:
“Pido que la luz que acabo de recibir quede protegida,
sellada y fijada en mis centros y en todos los aspectos de mi aura. Te doy las
gracias por hacer esto posible, así sea”

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